lunes, 3 de enero de 2011

Anais Nïn en el Delta de Venus


Hace algún tiempo atrás, descubrí un libro que me encanto, que me mostró como era el mundo en que su autora vivió, sintió, amo y vibro; su pensar y su sentir plasmados en esas líneas me hizo pensar y pensar en ella, en como habría sido su vida, como habrían sido sus amores, sus amantes, sus relaciones con los demás, como se desenvolvió en la sociedad que le toco vivir. A tanto llego mi fijación por esa vida tan interesante que no pude evitar estar escribiendo una novela basada en esta vida tan interesante, de una mujer libre que efectivamente tuvo una existencia fuera de lo común, simplemente viviendo a placer dándose gusto a ella y solo a ella, esta escritora es Anaís Nïn, nacida en Francia el 21 de Febrero de 1903, autora que desafío a su tiempo.


“La vida está en gran parte compuesta por sueños. Hay que unirlos a la acción.”

“El erotismo es una de las bases del conocimiento de uno mismo, tan indispensable como la poesía.”

“Me niego a vivir en el mundo ordinario como una mujer ordinaria. A establecer relaciones ordinarias. Necesito el éxtasis. Soy una neurótica, en el sentido de que vivo en mi mundo. No me adaptaré de mi mundo. Me adapto a mí misma.”

“Cualquier forma de amor que encuentres, vívelo. Libre o no libre, casado o soltero, heterosexual u homosexual, son aspectos que varían de cada persona. Hay quienes son más expansivos, capaces de varios amores. No creo que exista una única respuesta para todo el mundo.”

“Mi vida se dificulta por mi pensamiento y la necesidad de comprender lo que estoy viviendo.”

“No tenemos un lenguaje para los sentidos. Los sentimientos son las imágenes, las sensaciones son como sonidos musicales.”

“El mejor momento para ti y para mí no es cuando razonamos, sino cuando no lo hacemos.”

“La vida es un proceso de modificación, una combinación de estados que tenemos que pasar. Cuando la gente no cambia de estado y permanecer en él, es una especie de muerte.”

“No tengo ninguna moralidad. Sé que la gente se horroriza, pero no yo. Ninguna moralidad mientras el daño hecho no se manifieste por sí mismo. Mi moralidad no se reafirma cuando me enfrento con el dolor de un ser humano...”

“La vida ordinaria no me interesa. Sólo busco los momentos altos. Estoy de acuerdo con los surrealistas, en la búsqueda de lo maravilloso.”


“Yo, con un instinto profundo, elijo un hombre que provoca mi fuerza, que ejerce demandas enormes sobre mí, que no duda de mi coraje ni mi rudeza, que tiene coraje de tratarme como una mujer.”





























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